En el siglo XX, y a lo largo de varias décadas, sus amplias y diáfanas instalaciones, con techos que superan los cuatro metros de altura, acogen un conocido estudio fotográfico referente de la época.
Reformado con los más altos niveles de calidad de materiales, actualmente dispone de una entrada acristalada de 4,80 m. de ancho, siendo una de las más grandes de la calle. Situado en un punto comercial y ejecutivo de referencia en la ciudad, tiene una gran afluencia diaria de personas, tanto turistas como residentes y trabajadores.